Entre el amor y la indiferencia por el terruño

 

Querencia es la tendencia o inclinación hacia una persona o cosa, especialmente hacia el lugar en que se ha nacido o en el que se ha vivido mucho tiempo. Extravío significa pérdida, desorientación, despiste, confusión, descarrío, desliz, aberración, corrupción y perversión.

Para luchar por Cotopaxi es necesario amarla y para amarla es imprescindible conocerla; solo entonces encontraremos las pautas motivadoras que nos señalen el camino correcto hacia el desarrollo con equidad y amor a lo nuestro. Los contenidos de esta columna, que aspiro sea permanente, deseo, con un confesado amor hacia esta tierra, aporten en el conocimiento de las raíces culturales de Cotopaxi, trataré de visibilizar la identidad de nuestros pueblos. Como contrapunto procuraré evitar que perdamos, traspapelemos, olvidemos y descuidemos la memoria histórica.

Para llegar a lo que somos, primero tuvimos que definir un espacio geográfico cuyas características son las primeras que pesan en nuestra condición humana y en nuestra conducta como personas y como sociedad

Capital Provincial: Latacunga.

Origen del nombre: Cotopaxi en caribe significa rey de la muerte; en quichua, masa de fuego; en colorado, ladera alegre; en cayapa y aymará, cuello, trono o altar de la luna; en araucano y panzaleo, cerro del animal tierno.

Gentilicio: cotopaxense.

Apelativo: Conocida como “Cuna de patriotas”, “Tierra de los Panzaleos”, su personaje más destacado es Vicente León Argüelles.

Fecha de provincialización: el 6 de marzo de 1851 los legisladores aprobaron la creación de la Provincia de León, con los cantones Latacunga y Ambato. Objetado por el presidente Diego Noboa, el decreto retornó al Congreso, que el 18 de marzo confirmó su decisión publicada el 26 de mayo de 1851. El 1 de abril de 1968, se celebró por primera vez la fiesta de la provincia.

Por: Francisco Ulloa Enríquez. | Leer más...