En las primeras horas del sábado 3 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y su esposa Cilia Flores fueron “capturados y sacados del país” tras un ataque militar de gran escala en Caracas y otras zonas del país. Trump afirmó que la operación se realizó con éxito y que Maduro será llevado a Estados Unidos para responder ante cargos penales presentados por el Gobierno estadounidense.
La acción se produjo después de una serie de explosiones registradas alrededor de Caracas, incluyendo bases militares y puntos estratégicos, que provocaron apagones y pánico entre la población. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas de humo y sobrevuelo de aeronaves durante la madrugada. El propio Trump publicó en redes sociales que se ofrecería una conferencia de prensa más tarde en Mar-a-Lago para detallar la operación.
El Gobierno venezolano, sin embargo, rechazó de inmediato las declaraciones de Estados Unidos, calificando los ataques como una “grave agresión militar” y una violación flagrante de la soberanía nacional. En un comunicado oficial, Caracas denunció que los bombardeos afectaron tanto zonas civiles como militares en la capital y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, e instó a la comunidad internacional a condenar lo que consideró una clara violación del derecho internacional.
Fin del conflicto Irán-Israel [Reportaje]
Ante la incertidumbre sobre el paradero de Maduro y su esposa, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, exigió públicamente pruebas de vida y ubicación de ambos. Autoridades del país declararon estado de emergencia y convocaron a la movilización de fuerzas sociales y políticas para “defender la integridad territorial y política de la nación” frente a lo que calificaron como un intento de cambio de régimen.
La captura de Maduro marca un punto crítico en la escalada de tensiones entre Washington y Caracas, que se ha intensificado en los últimos meses en medio de acusaciones de narcoterrorismo, sanciones económicas y confrontaciones diplomáticas. La operación fue adelantada por una campaña de presión estadounidense que incluyó bloqueos de buques petroleros y ataques a presuntos objetivos vinculados al narcotráfico.
Fin del estatuto binacional con Venezuela [Reportaje]
La comunidad internacional reaccionó de manera dividida: algunos gobiernos condenaron enérgicamente las acciones militares de Estados Unidos, mientras que otros exigieron respeto al orden jurídico internacional y evitar una crisis humanitaria. La situación continúa siendo altamente volátil, y el futuro político y social de Venezuela permanece en un punto de inflexión tras los hechos de este fin de semana.
CULTURA
Protestas en Ecuador [Reportaje]CULTURA
Caso La Madrina y León de Troya…Cuando el reloj marca la una de la mañana se empieza a escalar por 1 hora 30 minutos hasta llegar al inicio del glaciar en donde se encuentra la ruta…
Maravilla del Quito colonial, desde hace cuatro siglos…
!Una mirada profunda al corazón del Danzante¡…