En estos intríngulis en los que vive el “dueño” de esta parcela, debemos hacer cuentas y resumen del “paro”, porque es un hecho que el “paro” está bien parado. Ahora empezaron a sumarse otros que ya no aguantan las “mil y una mentiras del ejecutivo y su régimen del 4º Reich”; tal parece que la inventiva para el cuento de los manes que le acolitan al señor de Carondelet (émulos de Sherezade) se está agotando. Pero ellos con tal de seguir manteniendo este régimen –que solito va caminando al filo de la cornisa–, no escatiman en mentirijillas y golpes mediáticos con el solapamiento de algunos “periodistas y medios de pauta”, es decir con anuencia de hablar pasillos.
Pero lo que no saben es que los cuentos son solo cuentos y tarde que temprano, el noble hombre común y silvestre lo aniquila al “lobo feroz”, donde vomita todo lo comido, incluidos muertos y heridos. El poder envilecido y dictatorial, tiene a la jauría afuera porque siente temor que el descalabro se avecina; las ofertas, dádivas, bonos, tractores y puercos no les va a alcanzar, tendrán tarde o temprano que dar cuentas de todas las felonías y fechorías de esta ínsula Barataria que no posee justicia, sino oprobio. Por lo menos, la línea histórica de tiempo los reprochará o juzgará en el ocaso de sus abyectas existencias.
El ministro del régimen de facto –no, mejor dicho, el de Interior–, con su “caravana humanitaria”, deja por doquier cadáveres y heridos: las armas benditas y las bombas (que ya sabemos que cuestan 40 dolarotes) las lanzan, disparan o arrojan contra el pueblo runa, sin importar lo gastado; y eso sin contar lo que cuesta mantener a los mastines de presa que van en el convoy. Chuta… de veras harta plata. Pero para salud y educación, ¡nuay! Y eso sin sumar las deudas que las familias en el poder se han perdonado a sí mismas.
Un segundo comienzo [Reportaje]
En verdad, todo lo que hace amito patrón su merced es una mala réplica de la política del uribismo en la patria de Gaitán. Y ahora, como si faltara saña, suenan trompetas de que Israel vendrá a enseñarles a aplastar a la oposición —o sea, a todo el vecindario que adorna su parcela—; ya sabemos cómo se las gastan los Rand Gazit de allende el Neguev: fresquitos en desvivirse por las gentecitas.
Dejen de ponerse, usted y su menestro, los uniformes de fatiga: no les quedan pa’ combate y sus mercedes no están combatiendo; solo posan para las fotos. Dejen la ridiculez: la pinta de Rambo no les da, más bien parecen rombos.
"Esta dualidad obliga a los comunicadores a ejercer su labor con responsabilidad ética y jurídica".
Y en buena hora que me acuerdo: el Corcho Cordero les lanza esta perla —para que la guarden en la cajita de los recuerdos—: “¿Qué culpa tiene la Constitución? —de que una caterva de inútiles haya terminado gobernando el Ecuador en estos últimos ocho años; con la misma Constitución llegamos a ser el segundo país más seguro de Sudamérica”.
Palabras más, palabras menos, es una sentencia lapidaria: réquiem por vuestras insulsas majestades. Nosotros, el gran conglomerado, tenemos sangre indígena en las venas; ustedes, en las manos.
DESTINOS
Hostería La Ciénega...CULTURA
El Reencuentro Pangüense...Un documental para retratar la cultura...
Un documental que busca proteger el medio ambiente y particularm, ente el Chocó...
Un documental para retratar la cultura y el entorno natural ideal para vivir...